Rossella Di Paolo

Desde su primer poemario, Prueba de galera, publicado en 1985, la poesía de Rossella Di Paolo (Lima, 1960) destacó por su fuerza lírica, la concisión de su lenguaje y un interesante contrapunto entre la delicadeza y musicalidad de sus versos y una punzante intensidad que apuesta por momentos por la aspereza expresiva. En Prueba de galera y en los siguientes poemarios que ha publicado, Continuidad de los cuadros (1988), Piel alzada (1993), Tablillas de San Lázaro (2001) y La silla en el mar (2016), el mar, el amor, las referencias pictóricas, la naturaleza y la propia escritura son algunas de las presencias gravitantes en la poesía de Rossella, cuyos modos de tratamiento le han dado a su voz un sello intransferible en el concierto de voces que comenzaron a aparecer en la década de los ochenta.
A través de sus cinco poemarios, Rossella Di Paolo ha persistido en abordar los nudos en donde lo íntimo y lo cotidiano, la observación del entorno y el territorio de la imaginación, la materialidad del cuerpo y la percepción de lo infinito se entrelazan. Su voz, inconfundible, da cuenta de la experiencia de una mujer en tiempos de cambio de sensibilidades y de las tensiones de los sujetos que apuestan tercamente, en un mundo que cerca y cierra sus caminos, por abrir sus propios horizontes.