Luciérnaga

Hay una luciérnaga

que cavila

y hiere

cada lugar que te acecha

translúcida y bella

me alumbras

 

reinventas

rostros que no existen

ella no es mujer

tallada en piedra

que inventas

sumergida

en cavernas acuáticas

 

años vividos

y no saber

quiénes somos

qué nombre me dieron las abras

cómo crecí en el borde de los ríos

vigilada en la arena

sumergida en el ocaso

 

¿este es el ocaso

de luciérnagas apacibles

suavemente ondulantes

que buscan

duendes

donde no hay sombra?

 

muy adentro

solo el alba aguarda

el enigma

se apodera del desvarío

dónde tus alas

luciérnaga

detienen el canto

y las palabras

estallan en silencio

sin poderlas atrapar

en el vuelo de la noche

 

 

(de Amtasiña)

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